Casi 30 años después, y en la memoria de los sentimientos, sigue anclada una jornada memorable-por inusual en sus días- en la que el Sevilla FC. consiguió tenernos atrapados junto al viejo transistor que, comprado en Canarias es más barato,no cesaba de escupir a través de su único altavoz, el ensordecedor ruido que las más de sesenta mil almas búlgaras lanzaban al aire, para ánimos y estímulos de los futbolistas que agrupados bajo el escudo del Levski Spartak , trataran de intimidar e imponerse a los hombres que alineó Manolo Cardo en el Wassil Levski Stadium de Sofía, un 29 de septiembre del año del Mundial de Naranjito.
O-3 con goles de Tronquito Magdaleno, el malagueño Santi y el astur Juan Carlos. Marcaron el 9, el 10 y el 11 en las camisolas de Nervión en lo que vino a destacarse como una lección táctica del técnico coriano.Un partido de leyenda que hoy, gracias al disco duro de la mente y, la Hemeroteca del Grupo Vocento podemos recordar, esbozando una sonrisa hacia el pasado, y una mirada de confianza a nuestro más inmediato futuro.


